Curiosidades - Informaciones
Cinco dias de añoranza
SANTUARIO DE SOROCABA
Recientemente Pongo necesitó de una intervención cirugica para tratar de una infección en sus dientes. Para eso, fue transferido de su recinto para otro donde era más facil seguirlo de cerca, y ver la evolución de la cirugia. Sus vecinos, Jeber y Tyson, no entendieron muy bien la desaparición de Pongo, al final todos los dias ellos se comunicaban por la ventana.
Era evidente la preocupación diaria de ellos. Siempre estaban pasando por la ventana y buscando a Pongo. Hasta la puerta que divide los recintos fue forzada en el intento de encontrar a su amigo. Del otro recinto, al lado, Carioca, Tuca y Bruna también extrañaban la ausencia de Pongo, a quien buscaban por las ventanas.
Despues de 5 dias de desaparición, Pongo regresó a su recinto, donde fue recibido con gritos de alegria por Jeber y Tyson, que lo esperaban con ansiedad en la ventana, donde se comunicaron como buenos amigos. Y alternandose con sus otros amigos de las otras ventanas, donde Tuca lo llamaba, y sorprendentemente hasta Carioca, con quién nunca tuvo amistad, lo buscaba.
Consolidando estos argumentos, para aquellos que todavía juzgan tales hechos como subjetivos o hasta “humanizados” de mas, queda aquí la prueba que los chimpancés, así como nosotros, sus hermanos evolutivos, demuestran preocupación y cariño entre sí – y a veces – para bien de la verdad, son mucho mas “humanos” que nosotros mismos!
Luiz Fernando Leal Padulla
Biologo
Recientemente Pongo necesitó de una intervención cirugica para tratar de una infección en sus dientes. Para eso, fue transferido de su recinto para otro donde era más facil seguirlo de cerca, y ver la evolución de la cirugia. Sus vecinos, Jeber y Tyson, no entendieron muy bien la desaparición de Pongo, al final todos los dias ellos se comunicaban por la ventana.
Era evidente la preocupación diaria de ellos. Siempre estaban pasando por la ventana y buscando a Pongo. Hasta la puerta que divide los recintos fue forzada en el intento de encontrar a su amigo. Del otro recinto, al lado, Carioca, Tuca y Bruna también extrañaban la ausencia de Pongo, a quien buscaban por las ventanas.
Despues de 5 dias de desaparición, Pongo regresó a su recinto, donde fue recibido con gritos de alegria por Jeber y Tyson, que lo esperaban con ansiedad en la ventana, donde se comunicaron como buenos amigos. Y alternandose con sus otros amigos de las otras ventanas, donde Tuca lo llamaba, y sorprendentemente hasta Carioca, con quién nunca tuvo amistad, lo buscaba.
Consolidando estos argumentos, para aquellos que todavía juzgan tales hechos como subjetivos o hasta “humanizados” de mas, queda aquí la prueba que los chimpancés, así como nosotros, sus hermanos evolutivos, demuestran preocupación y cariño entre sí – y a veces – para bien de la verdad, son mucho mas “humanos” que nosotros mismos!
Luiz Fernando Leal Padulla
Biologo




